Un año después de aprobarse el decreto, el cannabis medicinal empieza a llegar a los hospitales españoles. Según informó la AEMPS a mediados de octubre, los primeros pedidos de preparados estandarizados entran en los centros a partir de esta semana, de forma escalonada y sin una fecha única para toda la red. Es el primer suministro real del circuito que creó el Real Decreto 903/2025.
Un circuito cerrado y exclusivamente hospitalario
El modelo español es de los más restrictivos de Europa. Solo pueden prescribir médicos especialistas del ámbito hospitalario, la fórmula magistral la elabora el servicio de farmacia del hospital y la dispensación se hace allí mismo. Las farmacias comunitarias quedan fuera y la flor seca también: lo que se dispensa son fórmulas magistrales tipificadas elaboradas a partir de preparados estandarizados inscritos en el registro de la AEMPS.
El decreto fija cuatro situaciones clínicas: dolor crónico refractario, espasticidad por esclerosis múltiple, formas graves de epilepsia y náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia, siempre cuando los tratamientos convencionales no han funcionado. El Formulario Nacional, elaborado junto a la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), concreta dosis, elaboración y condiciones de prescripción. En la práctica, según la SEFH, prescribirán sobre todo anestesistas en las unidades del dolor, oncólogos y hematólogos, y neurólogos.
Un solo proveedor en el arranque
El registro de preparados abrió el 19 de enero. En marzo solo dos empresas habían presentado solicitud, y en julio la AEMPS autorizó los dos primeros preparados: uno con predominio de THC y otro con predominio de CBD, ambos de Curaleaf a través de su filial española Medalchemy, con sede en Alicante, según Público. Hoy por hoy, ese es el producto que puede llegar a las farmacias hospitalarias.
Para el sector, el dato importa más que el titular. España cuenta con una veintena de licencias de cultivo de la AEMPS y una producción que se ha orientado sobre todo a la exportación, con Alemania y Reino Unido como destinos principales. El mercado nacional se abre, pero con una barrera de entrada alta: registro de cada preparado, estándares de calidad farmacéutica y un único canal de venta, el hospital.
Qué implica para el negocio
- Productores con licencia: el registro sigue abierto. Quien quiera vender en España necesita un preparado estandarizado inscrito; el plazo de resolución de la AEMPS es de hasta seis meses.
- Laboratorios y control de calidad: la trazabilidad y la caracterización de cada lote son condición de acceso, no un extra.
- Distribución farmacéutica: el cliente es la farmacia hospitalaria, con compras públicas, ritmos distintos por comunidad y equipos pequeños en los hospitales medianos.
- Formación médica: la demanda dependerá de cuántos especialistas prescriban. Sociedades científicas y unidades del dolor serán interlocutores clave.
Lo que queda por ver
El volumen inicial será pequeño y desigual entre territorios. Habrá que seguir cuántos hospitales hacen pedidos en los próximos meses, si entran nuevos preparados en el registro y si el Ministerio de Sanidad amplía indicaciones o canales cuando haya datos de uso. Para quien opera desde España, el mercado interior deja de ser una hipótesis, pero se gana hospital a hospital.
Estas cuestiones, del registro AEMPS al acceso a la farmacia hospitalaria, estarán en la agenda de Spannabis B2B Bilbao 2027, el 11 de marzo en la Sala VIP del BEC. Si tu empresa produce, analiza o distribuye cannabis medicinal, consigue tu entrada o reserva una mesa B2B para reunirte con compradores, laboratorios y socios del sector.
