La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha fijado por primera vez un nivel seguro provisional para el cannabidiol (CBD) como nuevo alimento: 0,0275 mg por kilo de peso corporal al día, es decir, unos 2 mg diarios para un adulto de 70 kg. La cifra es baja, pero pone fin a años de vacío científico y ordena un mercado que llevaba mucho tiempo en un limbo regulatorio. Para la industria del CBD, es la primera referencia con la que empezar a trabajar en serio.
Qué ha decidido exactamente la EFSA
El dictamen, publicado el 9 de febrero de 2026 por el panel NDA de la EFSA, establece un nivel de ingesta seguro provisional. No es una autorización de comercialización, sino la pieza científica que faltaba para desbloquear las solicitudes de nuevo alimento (novel food) pendientes en la Unión Europea. El límite incluye además un factor de incertidumbre añadido, porque la EFSA reconoce que la evidencia sigue siendo incompleta y anticipa que revisará la cifra cuando reciba nuevos datos toxicológicos y estudios en humanos.
La letra pequeña es decisiva para el negocio: el nivel seguro solo se aplica a complementos alimenticios con CBD de una pureza mínima del 98 %, sin nanopartículas, con un proceso de producción considerado seguro y con la genotoxicidad excluida. Todo lo que quede fuera de esas condiciones seguirá sin tener un camino claro hacia el mercado.
Poblaciones que quedan sin cobertura
La EFSA es explícita: no ha podido establecer la seguridad del CBD para varios grupos. Quedan fuera del nivel seguro las personas menores de 25 años, las mujeres embarazadas y en período de lactancia, y quienes toman medicación. Es una restricción con consecuencias directas de etiquetado y de marketing, y acota de forma notable el público al que un complemento de CBD podrá dirigirse legalmente en Europa.
Qué significa para el negocio del CBD
La decisión sube el listón documental y separa a los operadores serios del resto. Estas son las implicaciones más inmediatas para empresas de ingredientes, formuladores y marcas:
- Aislados de alta pureza en ventaja. Solo el CBD que alcanza el 98 % de pureza se acerca al cumplimiento; el full-spectrum y el broad-spectrum lo tienen mucho más difícil.
- Dosieres más exigentes. Habrá que aportar perfiles dosis-respuesta, control de impurezas y datos de efectos a largo plazo (hígado, sistema endocrino, nervioso y reproductor).
- Reformulación por la dosis. Un techo de ~2 mg/día obliga a repensar concentraciones, formatos y mensajes de dosificación en el envase.
- Reino Unido va por delante. La FSA británica avanza más rápido con su proceso paralelo, mientras la cola de la EFSA sigue congestionada: una ventana comercial que conviene vigilar.
- Trazabilidad como filtro de mercado. Analítica, etiquetado y proceso productivo pasan a ser requisitos, no argumentos de venta.
España: del limbo al marco
El movimiento europeo llega en un momento clave para España, donde el CBD sigue atrapado entre lo cosmético y lo alimentario y no está autorizado como novel food. Con la regulación del cannabis medicinal ya en marcha por la vía hospitalaria, el sector del cáñamo y el CBD necesitaba precisamente esta referencia europea para planificar inversiones y homologar producto. La cifra de la EFSA no resuelve el mercado, pero da por fin un punto de partida verificable a productores, laboratorios y distribuidores.
Este es exactamente el tipo de debate que se pondrá sobre la mesa en Spannabis B2B Bilbao 2027, el foro internacional de negocio del cannabis que reúne el 11 de marzo de 2027 en el BEC a productores, laboratorios, distribución e inversión. Si tu empresa trabaja con CBD o cáñamo, entender la hoja de ruta del novel food europeo será decisivo: reserva tu mesa B2B para hacer contactos con los actores que están definiendo el mercado. Fuentes: EFSA y Food Safety Magazine.
