El 19 de octubre, el Consejo de la UE aprobó su posición negociadora sobre la reforma de la organización común de mercados agrícolas (OCM). En ella mantiene la propuesta de la Comisión para armonizar la producción y comercialización de cáñamo, de modo que el sector abarque todas las partes de la planta, flores y hojas incluidas. Es el paso que faltaba para abrir la negociación final con el Parlamento Europeo.
Qué ha aprobado el Consejo
Según el comunicado oficial del Consejo, el objetivo es corregir las diferencias entre normas nacionales y garantizar las mismas condiciones de competencia en toda la UE. La armonización llega con dos condiciones fijas: certificación estricta de la semilla y un umbral máximo del 0,3% de Δ9-THC, el mismo que ya rige hoy para las variedades autorizadas.
El texto se enmarca en el próximo marco financiero plurianual 2028-2034. La Comisión presentó la propuesta de revisión de la OCM el 16 de julio de 2025, y el Consejo la califica de posición «parcial» porque deja fuera los asuntos financieros y horizontales, que se discuten junto al presupuesto general de la UE.
Lo que no cambia
El Consejo ha añadido salvaguardas para que la nueva regulación no interfiera con normas nacionales sobre seguridad pública, drogas o salud. Dicho de otra forma: que la flor sea producto agrícola en el derecho europeo no legaliza de golpe cualquier derivado del cáñamo en los 27 Estados miembros.
Esa cláusula pesa, porque hay países con posturas muy restrictivas. Irlanda trata como droga controlada cualquier producto con THC, sea cual sea su concentración, y su sector se ha hundido hasta 11 hectáreas registradas en 2026, frente a 314 en 2019, según Business of Cannabis. En Italia, la venta de flor sigue bloqueada mientras su Corte Constitucional y el Tribunal de Justicia de la UE resuelven los recursos pendientes.
El límite de THC, la batalla pendiente
Ahora empiezan los trílogos entre Consejo, Parlamento y Comisión. La comisión de Agricultura de la Eurocámara ya respaldó en septiembre de 2025 una enmienda que incluye expresamente las flores, y parte de los eurodiputados defiende subir el umbral al 0,5% de THC. El Consejo, en cambio, se queda en el 0,3% de la propuesta original. El porcentaje final saldrá de esa negociación y condicionará qué variedades y qué cosechas podrán comercializarse.
Qué implica para las empresas del sector
- Productores de cáñamo: la flor pasaría a ser una parte reconocida del cultivo, lo que da base legal para valorizarla en lugar de tratarla como residuo. La semilla certificada y el control de THC serán innegociables.
- Distribuidores y exportadores: una norma común reduce el riesgo de mover flor entre países, pero las excepciones nacionales seguirán existiendo. Toca revisar mercado por mercado.
- Fabricantes de extractos y derivados: el reconocimiento agrícola de la materia prima no resuelve por sí solo el encaje de cada producto final, que depende de normas como las de novel food o las nacionales de salud.
- Inversores: el calendario va ligado al presupuesto 2028-2034. Conviene planificar con horizonte largo y no dar por hecha una fecha de entrada en vigor.
El cáñamo europeo, en Bilbao
Cuando se celebre Spannabis B2B Bilbao 2027, el 11 de marzo en la Sala VIP del BEC, los trílogos sobre la OCM estarán en marcha y el debate del 0,3% frente al 0,5% seguirá abierto. Si tu empresa cultiva, transforma o distribuye cáñamo, consigue tu entrada o reserva una mesa B2B para reunirte con quienes ya están preparando sus planes para un mercado europeo armonizado.
